
El control de calidad (QC) es un modo fiable de asegurarse del funcionamiento del analizador ya que todo el circuito –desde la entrada hasta los desperdicios- se controla en este proceso y se evalúa considerando los cambios de lote por medio de registros de datos de QC, estadísticas de QC y gráficos de Levey-Jennings.
Las medidas de QC se evalúan automáticamente considerando el estado de calibración, los fallos del analizador y los rangos de control de QC, y se les asigna un estado en consecuencia para ofrecer al usuario una visión general del estado de los parámetros del analizador.
Si un resultado de QC cae fuera del rango de control, el analizador puede repetir la medida de QC automáticamente intentando remediar el problema. Otra opción es que el parámetro afectado resulte bloqueado automáticamente a la espera de una intervención por parte del usuario.